En todo el mundo, la presencia de rebaños de herbívoros salvajes (búfalo, antílope), o domésticos (cordero, vaca…) va asociada a la de los pájaros que se alimentan de sus cadáveres.
En el macizo de Larrun como en todo el País Vasco estos pájaros carroñeros tienen el papel de actuar como basureros de montaña. Eliminan los esqueletos impidiendo que se propaguen epidemias. Se dice que son como unos callejones sin salida epidemiológicos.
Cada especie tiene un papel particular, una consume las partes blandas, otra las partes más duras (tendones, piel …), otra los huesos.
